General Rodríguez: Homenaje y reconocimiento a roberto barutta por los 50 años de la panadería “el porvenir”
El pasado lunes 21 de septiembre, en el Día de la Primavera, se llevó a cabo un homenaje e imposición del nombre de la esquina de las calles Avellaneda y Avenida San Martín, al reconocido Roberto Luis Barutta. Un vecino que hace 50 años, llegado de Grand Bourg, decidió abrir una panadería llamada “El Porvenir” y que cumple medio siglo.
Con la presencia del Intendente Municipal, Dr. Mauro García; la presidente del HCD, Silvia Figueiras; el presidente del Centro Industrial de Panaderos del Oeste, Javier Silva; representantes del Molino Basile y Molinos Cañuelas, junto a los familiares y vecinos allegados a la distinción de Roberto.
El homenaje contó con la lectura de la ordenanza municipal, que fuera aprobada por el Concejo Deliberante, el descubrimiento y entrega de una placa conmemorativa por los años que cumplió la Panadería. No obstante, también desde el Centro Industrial de panaderos se entregó una plaqueta, en honor a la labor de Roberto y su familia.
Justamente, Javier Silva tomó la palabra y remarcó lo importante de este tipo de reconocimientos, aquellos que son distinciones al negocio de barrio: “Siempre con la responsabilidad de cuidar al cliente”.
En tanto, Silvia Figueiras recalcó su satisfacción por esta clase de evento y homenajes “acá se reconocen 50 años de esfuerzo, de sacrificio, de trabajadores y dueños con empatía, comprometidos y solidarios con sus empleados”. Se trata de poner en valor a los que realmente han marcado la diferencia y que perduran en el tiempo, más allá de los cambios significativos que sufrió General Rodríguez.
Por su parte, Mauro García expresó: “En primer lugar, quiero felicitar a la familia y al trabajar todos los días. Este reconocimiento es sumamente importante para que la comunidad rodriguense conozca y atestigüe que este comercio tiene 50 años de vida”. Asimismo, manifestó la relevancia y necesidad de poner en valor a las personas que hicieron un montón de cosas por el bien de la sociedad.
Un acto que terminó con abrazos, con anécdotas y con la visita gratificante de muchos comerciantes vecinos, familiares, amigos y clientes, que siempre destacaron la atención y dedicación de una panadería característica de nuestra ciudad.

